lunes, enero 8

Me mudo

Este blog se va a transformar y a mudarse. Como siempre, el destino es incierto.

martes, diciembre 26

Otra vez

No estaba acostada en la cama: estaba tirada, como muerta.
Juraría que ningún sueño la habitó entre las cinco y las seis,
su quietud convertía a la cama en un altar.

Yo jugaba a que la vestía y la desvestía con el humo del Partagás,
desnudo, desde la escalera angosta que da a la calle.
Me sorprendí sonriendo al pensar que su estado
era producto de mi potencia sexual,
pero sin dudas había tenido un día demasiado agitado.

Se me ocurrió dejarle pedazos de mi boca en la espalda
(para que nunca se los pueda sacar),
e irme por última vez, sin que despierte.
Pero al acercarme, nos abrazamos torpemente
y otra vez de día, fuimos de la noche,
sobrevivientes.

lunes, diciembre 25

Dos dentro mio (basura)

Escribo solo, y sólo de noche
pero cuando esa amante misteriosa se deja alumbrar
viene otro que me lee y me critica,
se ríe de mis preguntas
e insiste con saber el nombre de la mujer de ojos redondos.

Siempre dice que soy un ingenuo
por vertir mi sangre en un papel
que mañana soplará,
sin haber sido más que unos segundos de viento.

Es un alivio respirar el silencio
sabiendo que por unas horas horas no abrirá la puerta
para romper mi cuaderno.

lunes, diciembre 18

Tango

A unas cinco cuadras de la casa de la calle Bolivia
y sin percibirlo al comienzo,
bailó conmigo un tango una gata de pelaje gris.

En mi andar entre el libro bello y triste
inseparable de los habanos respirados en la madrugada
y la mecedora vieja y resignada en uno de tantos rincones,
dubujaba ochos de trazo fino, suave y firme.

Femenina (intrigante), no fijó nunca en mi la mirada,
que casi lo arruino todo con una risa torpe
al notar que había confundido a Ray Charles con Gardel.

martes, diciembre 12

Por hoy

Los recuerdos aparecieron en circulos
girando como los numeros de una ruleta.
Salteados, desordenados,
quise dejarlos ir, y asi liberarme del pasado.

Pero denuevo, en el humo que sale de mi boca
se dibuja una cara que se te parece,
en las palabras que no alcanzo a escuchar
intuyo el nombre que usaste conmigo.

Tienen mascaras los ruidos de la noche,
y desnudeces profundas sus silencios.
Tal vez por hoy, la solucion sea aturdir mis sentidos
en algun nuevo cuerpo de mujer.